El dopaje en las Artes Marciales

Es un tema que siempre está de actualidad entre los atletas de élite, en los niveles más altos cualquier ventaja es decisiva y mucho más si hablamos de PED (performance-enhancing Drugs).

Algunos atletas con la obsesión de llegar a lo más alto toman cualquier riesgo aunque eso signifique tomar sustancias prohibidas.

Todos los deportistas de élite toman suplementos para mejorar su rendimiento, pero ciertas sustancias están totalmente prohibidas por el riesgo que supone tomarlas.

Realmente es un tema recurrente en el deporte, pero cuando hablamos de deportes de contacto, como el Boxeo, el Mma, Muay Thai o K1, nos referimos a poner en peligro la vida de otro deportista. En otro tipo de deportes sólo constituye una derrota, sin embargo, en artes marciales puede significar el fin de una carrera.

Recientemente TJ Dillashaw fue suspendido porque se encontró EPO en sus muestras previas a su combate contra Henry Cejudo, campeón del peso mosca, título que estaba en juego.

Ni siquiera tomar EPO le fue suficiente a Dillashaw para conseguir la victoria contra Cejudo, quien consiguió el TKO en el primer asalto.

Garbrandt vs Cruz


La parte mala de la historia se la lleva Cody Garbrandt, quien perdió el título del peso gallo contra Dillashaw, además de perder el rematch. En las dos ocasiones las paró el árbitro.

Ese es el ejemplo más reciente, la realidad es que es una lista interminable de nombres.

Pero ¿qué lleva en realidad a un deportista de este nivel a tomar esos riesgos? si saben que probablemente acaben sancionados.

En mi opinión está claro, las sanciones económicas son insuficientes. Aunque puedan sonar altas para el resto de los mortales, ciertos peleadores, entre sponsors, peleas y publicidad ganan mucho dinero y pagar esas multas sale rentable. Además, cuando el castigo es no poder pelear en dos o tres años, es un riesgo asumible, ya que muchas veces utilizan ese tiempo para recuperarse bien de lesiones previas y descansar. ¿Qué más da? si ya han ganado millones y no tienen que devolver ese dinero, podría decirse que ese parón les viene bien. Muchos peleadores en la élite toman un descanso de vez en cuando para que su cuerpo aguante ese ritmo de competición.

Hay que tener en cuenta también el daño emocional, profesional y económico a otros peleadores contra los que se han enfrentado, algunos simplemente no se recuperan de derrotas de ese calibre. Perder una pelea en el top 5 significa tener que competir otras cuantas veces para volverse a ver en una situación similar, por otro lado el dinero que dejan de ganar ya que los beneficios son muy diferentes cuando ganan que cuando pierden. Finalmente el daño emocional y a su imagen es brutal, en los deportes de combate hay mucho en juego, lleva mucho tiempo prepararse peleas de alto calibre y años de competición y para estar en una situación favorable, muchas veces después de una pelea dura nunca vuelven a ser iguales, por lo que perder les deja en muy mala posición, y si estamos hablando de una derrota contra alguien que ha tomado esteroides, simplemente es incalculable el daño que esa derrota hace a un peleador.

Definitivamente las sanciones económicas deberían ser mucho más altas y las suspensiones también deberían ser más largas, pero ahí ya entran intereses de organizaciones, como USADA o las propias promotoras que necesitan tener viva la maquinaria del espectáculo porque es de lo que ellos viven.


Imágenes:

Facebook de Cody Garbrandt y Pixabay


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